Diálogo Nacional por la Paz conmemora su cuarto aniversario con un llamado a la corresponsabilidad pública y a la integridad política
Las organizaciones convocantes invitan a colocar listones blancos y fotografías de desaparecidos en iglesias de todo el país este 20 y 21 de junio
Ciudad de México, 14 de junio de 2026.— El Diálogo Nacional por la Paz (DNP) conmemoró este fin de semana su cuarto aniversario con la publicación de un pronunciamiento conjunto en el que reclama integridad a quienes aspiran a cargos de elección popular, exige atención a la crisis de desapariciones forzadas y convoca a la sociedad mexicana a tres acciones simbólicas coordinadas el 20 y 21 de junio.
El documento, firmado por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la Dimensión Episcopal para los Laicos, el CIRM y los Jesuitas México, lleva por título Construyendo Paz y hace memoria explícita de «los líderes religiosos asesinados, los miles de desaparecidos, las familias que viven la violencia, los comerciantes que sufren la extorsión y los bosques talados de manera clandestina».
Tres acciones para el 20 y 21 de junio
Las organizaciones convocantes proponen gestos concretos y descentralizados. El viernes 20 de junio a las 3:00 p.m., las iglesias de todo el país están invitadas a repicar sus campanas como señal de compromiso colectivo por la paz. Ese mismo día, los ciudadanos podrán colocar un listón o banderín blanco en la puerta de su casa, escuela o lugar de trabajo. El domingo 21, durante las celebraciones litúrgicas, se convoca a instalar en los altares fotografías de personas desaparecidas y a encargar a adolescentes y jóvenes la presentación de las ofrendas.
El diagnóstico: violencia, juventud e instituciones
El pronunciamiento articula un diagnóstico en tres ejes. Primero, la herida de los desaparecidos, que a juicio del DNP solo puede sanarse «con verdad, voluntad política y reparación del daño». Segundo, la situación de la juventud, a la que describen como «abandonada» y que requiere redes de apoyo específicas. Tercero, el debilitamiento institucional, que el documento vincula directamente a la inhibición de la participación ciudadana provocada por la violencia organizada.
«El proceso de construir la paz implica salir al encuentro de los demás para sanar, participar y tener un criterio propio», señala el texto. «La violencia encierra a las personas e inhibe la participación social favoreciendo la imposición de proyectos e ideas criminales.»
Integridad como condición política
En un párrafo de notable carga cívica para una declaración de origen eclesial, el pronunciamiento vincula explícitamente la construcción de la paz con la calidad ética de los candidatos a cargos públicos. «Necesitamos autoridades con libertad para poner límites a los grupos delictivos dentro y fuera de las instituciones», afirman las organizaciones firmantes. La frase con que concluye esa sección —»Sembremos la integridad hoy para hacer posible la paz del mañana»— sintetiza la apuesta del documento: que la transformación institucional y la transformación moral son inseparables.
Cuatro años de proceso
El Diálogo Nacional por la Paz se constituyó en junio de 2022 como un espacio de encuentro entre actores eclesiales, civiles y comunitarios para articular respuestas no violentas a la crisis de seguridad en México. A lo largo de cuatro años ha impulsado iniciativas de mediación, comunicación comunitaria y acompañamiento a víctimas en diversas regiones del país.