A cuatro años de su fundación, el Diálogo Nacional por la Paz reafirma que la paz en México se construye desde lo local
Jorge Atilano González Candia, director ejecutivo del Diálogo Nacional por la Paz (DNP) organización, publicó un balance en Animal Político en el que sostiene que sin diálogo territorial y sostenido, las políticas de seguridad seguirán sin arraigar.
Ciudad de México, 23 de junio de 2026. El Diálogo Nacional por la Paz cumplió cuatro años de trabajo en los ámbitos local, estatal y nacional con un mensaje central: los acuerdos duraderos no se decretan desde arriba, sino que emergen de procesos de escucha y reconocimiento mutuo construidos desde las comunidades.
En un artículo publicado en Animal Político con motivo del aniversario, Jorge Atilano González Candia, director ejecutivo del DNP, sistematizó las lecciones acumuladas en cuatro años de acompañar procesos de pacificación en distintas regiones del país. El texto plantea que México necesita «una política de todos los días para construir la paz», y no únicamente respuestas reactivas ante emergencias.
Siete aprendizajes sobre el diálogo
Entre los hallazgos que González Candia documenta en su artículo destaca que la confianza debe preceder a cualquier intento de organización colectiva. «La fragmentación social que vivimos hace casi habitual la desconfianza entre vecinos o instituciones», escribe. Por eso, los primeros encuentros que promueve el Diálogo priorizan el reconocimiento mutuo y la escucha antes de abordar problemas complejos o tomar decisiones colectivas.
El director ejecutivo también identifica que la diversidad de actores en la mesa favorece los acuerdos: iglesias, académicos, empresas, familias buscadoras, jóvenes, gobiernos locales y cuerpos de seguridad han participado en los espacios que impulsa la organización. Esta pluralidad, sostiene, permite una comprensión más profunda de la realidad y amplía la convocatoria.
Otro punto destacado es que los pequeños avances importan. Ante la pérdida de capacidad organizativa en muchos territorios, la apuesta ha sido comenzar con acciones acotadas que permitan recuperar condiciones para que la ciudadanía pueda «hacer grandes cosas». Las celebraciones, foros de buenas prácticas y encuentros comunitarios han sido herramientas clave en esa dirección.
El horizonte: una paz con tres componentes
En el artículo, González Candia define la paz como las condiciones sociales que permiten a las personas desarrollar su vida familiar, laboral y escolar. Esa definición articula tres ejes: reconstrucción del tejido social, seguridad comunitaria y justicia restaurativa, que estructuran la Agenda Nacional de Paz de la organización.
El autor advierte también sobre el riesgo del individualismo: «El individualismo está fragmentando a la sociedad y a las instituciones, favoreciendo la cultura de la corrupción. Urge recordar que somos seres relacionales, que nuestra vida depende del otro».
Un llamado a la corresponsabilidad
El texto cierra con una interpelación a los distintos actores sociales e institucionales. Frente a la magnitud de los problemas, González Candia sostiene que ningún actor puede resolverlos en solitario. «Se agotaron las decisiones descontextualizadas», concluye. «La sociedad reclama diálogo para construir la nación que necesitamos».
El artículo completo puede leerse en Animal Político. El Diálogo Nacional por la Paz opera desde 2022 con una metodología basada en conversatorios, foros de buenas prácticas y equipos locales en distintos estados del país.